Trazabilidad alimentaria: ¿Confías en tu plato?

Soluciones postcosecha para reducir el desperdicio alimentario
21/05/2020

Trazabilidad alimentaria: ¿Confías en tu plato?

Cualquier persona tiene claro que la confianza es necesaria para relacionarse con otras personas. De la misma forma, en las relaciones entre empresas y personas, la confianza debería ser un elemento igual de importante. 

En este sentido, y en particular en el ámbito de la alimentación, cada vez son más las voces e iniciativas que promueven cambios para que el consumidor final sepa de dónde viene lo que come, cuáles son sus propiedades y cuál ha sido el proceso hasta llegar a la mesa. Es decir, cada vez hay más proyectos para impulsar la transparencia y la confianza entre vendedor y cliente. 

Al igual que CLCircular, con su monitorización en tiempo real, Trazable es otra de esas iniciativas novedosas para el ámbito de trazabilidad alimentaria. Con el propósito de unir a todos los partícipes de la cadena de suministro para tener una visión global del proceso de un alimento hasta el plato del consumidor, trazable usa la tecnología Blockchain.

Gracias a esta tecnología, es posible unificar y certificar la información de toda la cadena de suministro, optimizando así los procesos de gestión de alertas, lo que conlleva una mejora de la seguridad alimentaria de los productos que consumimos. Por otro lado, el consumidor final puede tener un registro histórico y detallado de cuál es el origen de lo que está consumiendo y puede conocer los pasos que se han dado en cada etapa de la cadena.

 Trazabilidad de los alimentos

Apoyar la trazabilidad de los alimentos mediante información clara, es una manera sencilla de garantizar buenas prácticas y de transmitir esa confianza que los consumidores queremos tener a la hora de llenar el carro de la compra. Al fin de al cabo, alimentación es salud. No es lo mismo comer pescado fresco, que pescado que no ha sido bien conservado. No es lo mismo comer carne de animales sanos y bien alimentados que la de quienes no lo fueron. No es lo mismo un producto natural de origen conocido que uno de origen dudoso con estabilizantes, edulcorantes, conservantes y antioxidantes.

Ante cosas tan básicas, las etiquetas pueden quedarse escasas y por ello surgen iniciativas como Trazable o CLCircular que quieren ir más allá. Habrá quien considere que ya hay bastante control en el ámbito alimentario y, en comparación con otras zonas del mundo, podría ser verdad, pero la próxima vez que te sientes delante del plato a comer en un restaurante o en tu casa hazte la siguiente pregunta: ¿Confío ciegamente en que lo que tengo delante o me gustaría verificarlo y saber más a golpe de click?

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